La Ribera Salada. Mucho más que BTT

Ribera-salada

Por extraño que pueda parecer, todavía es posible encontrar rincones de los que tenemos poco conocimiento sin ser conscientes de la belleza de los paisajes que generan. Territorios para descubrir en bicicleta de montaña que prácticamente sólo los ciclistas de la zona conocen. Hablamos de los Espacios Naturales del Pre-pirineo, una cordillera de relieves variados que conforman la Cataluña interior más solitaria y agreste. 

Uno de estos espacios naturales es el curso del río La Ribera Salada, un territorio definido por las hondonadas de su cabecera al norte de la comarca del Solsonès, justo donde la suave orografía de la meseta se transforma en una de más abrupta, marcada por unas montañas que son un preludio de los Pirineos.



Al pie meridional del imponente bloque calcáreo del Puig Sobirà, al sur de la Sierra de Port del Comte, se extiende una potente masa de conglomerados que han sido fuertemente erosionados por las aguas de los torrentes que bajan de las partes más altas del macizo. El resultado es un territorio surcado por profundos barrancos donde domina la roca desnuda moldeados por las aguas del rio Fred y la riera de Canalda o Caliente, que confluyen en el fascinante lugar de Aigüesjuntes, un estrecho desfiladero donde la Ribera Salada toma oficialmente el nombre. El río Fred, que nace en Cambrils, se llama así porque en gran parte de su recorrido pasa entre gargantas, un valle estrecho y poco soleado, por lo tanto el agua que pasa está poco expuesta al sol y su temperatura es más baja. En cambio, el arroyo de Canalda tiene un agua más cálida gracias al hecho de pasar por un valle más ancho y soleado.



Un territorio indómito para descubrir en bicicleta con todas las dificultades y los alicientes para motivar al viajero sobre dos ruedas más exigente. Las rutas que os proponemos rodean el curso de esta corriente de agua y visitan lugares de gran belleza paisajística. Viajes que desde la profundidad de los valles emergen por caminos empinados y pedregosos hacia las crestas desnudas desde donde disfrutar de amplias panorámicas del territorio, sobre todo en días anticiclónicos donde el paisaje coge una nueva dimensión cuando un mar de niebla abraza toda la depresión central dejando al descubierto los relieves más importantes. Flotando del intenso blanco, sin ninguna interferencia visual, las cordilleras más importantes hacia mediodía: Montseny, Sant Llorenç del Munt, Montserrat, Montañas de Prades y Montsant, parecen próximas a pesar de la distancia que nos separa. Los relieves de San Mamet, los Montsecs o la sierra de Aubenç actúan como un espigón cerrando el paso a la niebla, una potente imagen que desde la lejanía parecen olas enfurecidas de un blanco intenso que estallan contra las rocas.


 
Las diferentes propuestas te permiten conocer el origen de la denominación de este curso de agua que, tal como dice su nombre, tiene un estrecha relación con la sal a pesar de encontrarse muy lejos del mar. En Cambrils, en la cabecera del río Fred, está el Salí, una de las pocas salinas de montaña que existían en Cataluña, conocido igualmente como la Font Salada, al ser el origen del que brotan las fuentes de agua salada con una concentración salina tan densa como la del Mar Muerto.


Desde el mirador de Serra-Seca, situado muy cerca de la carretera donde hay un monumento en recuerdo del paso del Tour de Francia, en el verano de 2009, podréis disfrutar de una panorámica privilegiada del valle de la Ribera Salada pero, además, también podrá divisar otros lugares como las montañas del macizo del Port del Compte y la sierra de los Obacs, con les Encantades o Montserratines, unas formaciones rocosas que recuerdan las características formas de la montaña de Montserrat.



Recorreréis senderos históricos como el GR1, también conocido como Sendero de los Pirineos, sobrevolando los estrechos desfiladeros y debajo de la gran pared de Roca Canalda. Al pie de este risco se encuentran grutas y refugios de piedra que, desde tiempos inmemoriales, han sido habitados, aunque hoy ya no vive nadie. Descubrirá centros de interés suficientemente significativos como los castillos de Lladurs o Odèn, lugares singulares como Montpol, Timoneda o el Pont de Llop, unas pozas en la salida del desfiladero de Aigüesjuntes donde, en épocas de bonanza, el baño en las límpidas aguas es de obligación. Y al final de cada ruta podrá degustar los triunfos de Odèn, una patata de montaña con un gusto y unas cualidades especiales, cultivada a más de 1000 metros de altura.



Motivaciones y razones no faltan para sumergirse en el Espacio Natural de la Ribera Salada. Si te gusta conocer la belleza de nuevos lugares sobre la bicicleta la visita es obligada.

Salud y pedal

 



Rutas por la Ribera Salada

SOL 010_Montpol. Vuelta a la cabecera de Riufred

SOL 011_Timoneda. Vuelta al valle de Oden

SOL 012_Lladurs. Vuelta al valle de Riard


SOL 016_Lladurs. Vuelta al Valle de Canalda