Conca de Barberà CBA 015_Vilaverd
Espais d'Interès Natural de les Muntanyes de Prades.
Vilaverd — El Pinetell — La Bartra — Coll de la Mola — Coll de la Creu de l’Ardit — Mirador de la Pena — Vilaverd
Mapes Comarcals de Catalunya. Conca de Barberà. 1:50.000. Institut Cartogràfic de Catalunya (ICC).
http://srv.icgc.cat/vissir3/
Resumen
Distancia:37 km
Desnivel:1340 m
Tiempo:4 h 0 min
Dificultad:media-difícil
Ruta de contacto
CBA 001_L’Espluga de Francolí
CBA 013_Blancafort
CBA 014_Montblanc
Mirador de la Pena
La ruta comienza en el pequeño núcleo de Vilaverd y se adentra en la solitaria carretera que, desde La Riba, atraviesa el corazón de las Montañas de Prades, pasando por la aldea de La Bartra. Desde allí, un camino olvidado y salvaje nos conduce hasta el Mirador de la Pena, un balcón abierto al norte que ofrece panorámicas infinitas y espectaculares, donde la vastedad del paisaje invita a detenerse, respirar y disfrutar de la inmensidad de la naturaleza.
... Mirador de la Pena
La ruta comienza en el pequeño núcleo de Vilaverd y se adentra en la solitaria carretera que, desde La Riba, atraviesa el corazón de las Montañas de Prades, pasando por la aldea de La Bartra. Desde allí, un camino olvidado y salvaje nos conduce hasta el Mirador de la Pena, un balcón abierto al norte que ofrece panorámicas infinitas y espectaculares, donde la vastedad del paisaje invita a detenerse, respirar y disfrutar de la inmensidad de la naturaleza.
Desde la iglesia parroquial del pueblo, descendemos a la Llera del Francolí y seguimos el curso del río aguas abajo, en dirección al desfiladero que se abre entre dos líneas de acantilados hacia la Plana del Camp de Tarragona. Primero por pista y luego por un sendero, en algún tramo hay que poner pie a tierra, hasta llegar a La Riba sin apenas tocar la carretera.
La Riba es un pueblo del Alt Camp estrechamente vinculado al río Francolí. Sus aguas favorecieron, desde el siglo XVIII, el desarrollo de una importante industria papelera que marcó la vida económica y social del municipio. Hoy aún se conservan fábricas, canales y molinos que relatan este pasado industrial y forman parte del patrimonio y la identidad del pueblo.
Seguimos el descenso del río Brugent por carretera hasta El Pinetell, un recorrido rodeado de bosques, pozas, acantilados y grandes bloques graníticos a lo largo de la llera. Durante el trayecto se pueden observar antiguos molinos, testigos de la actividad industrial del río, entre los cuales destaca especialmente el Molino de Figuerola. Este molino es un recuerdo vivo del pasado industrial de la zona. Activo entre los siglos XVIII y XIX, funcionó primero como molino papelero, aprovechando la fuerza del agua, y más tarde como central eléctrica, suministrando luz a las poblaciones cercanas. Hoy, sus restos rodeados de vegetación evocan la importancia de la industria papelera y energética en la historia del territorio.
Desde El Pinetell, pequeño pueblo que respira calma en un plano en las laderas de la montaña de Prades, seguimos por carretera hasta encontrar la pista cementada que conduce a la aldea de La Bartra. Desde allí, un camino cerrado al tráfico motorizado nos adentra en el corazón del Barranc del Pirro, rodeado de un denso bosque dominado por encinas y coronado por acantilados, tan característicos de las Montañas de Prades. El trayecto, solitario y exigente, despierta una intensa sensación de salvajismo, que solo la constancia permite superar hasta llegar al Coll de la Mola.
En el collado, nos dirigimos hacia Rojals por una pista ancha, que dejamos al encontrar el desvío que conduce a La Pena. Pedaleamos por una amplia cresta formada por llanuras que descienden suavemente hacia el este, donde antiguamente se explotaban tierras agrícolas, aún visibles en forma de bancales. Hoy, estas tierras se han convertido en bucólicos prados de alta montaña y pinares que se extienden hasta el horizonte, creando un paisaje sereno y majestuoso que invita a contemplar la naturaleza, respirar profundamente y disfrutar de la montaña en todo su esplendor.
En el extremo norte, pasado el Coll de la Creu de l’Ardit, dejamos la pista principal que baja hacia Poblet y descendemos suavemente hacia el este hasta encontrar el sendero que conduce al Mirador de la Pena. Desde este punto escarpado se abre una gran panorámica de la plana de la Conca de Barberà, con los pequeños pueblos que la salpican, entre ellos el monasterio de Poblet, y los suaves relieves que la rodean. La vista se extiende más allá y, si el día es claro, alcanza las tierras del Segrià y los relieves de los Pirineos nevados. Un espectáculo visual de primer nivel que invita a detenerse, respirar y disfrutar de la vastedad y la belleza del paisaje.
Regresamos a la pista que recorre la cresta, con panorámicas del Comaverd y de Montserrat. Pronto, la ruta se desvía a la derecha hacia un punto de agua, desde donde continuamos por un bonito sendero que desciende por el lado derecho del Barranc de la Pasquala hasta desembocar junto al mas ruinoso que le da nombre. La pista que encontramos nos saca del barranco y nos lleva hasta las vistas de Montblanc. El camino continúa por senderos teñidos de un rojo intenso, característico de los materiales de la zona, hasta conectar con otro sendero que nos acompaña hasta las afueras del punto de salida, donde finaliza el recorrido por la carretera de acceso a Vilaverd.
Noviembre de 2024
CENTROS DE INTERÉS
Sant Nicolau de la Riba. Molino de Figuerola.
ALOJAMIENTOS / RESTAURANTES
Bar piscina de Blancafort. Raval del Portell, 3. Teléfono 676248988
La ruta comienza en el pequeño núcleo de Vilaverd y se adentra en la solitaria carretera que, desde La Riba, atraviesa el corazón de las Montañas de Prades, pasando por la aldea de La Bartra. Desde allí, un camino olvidado y salvaje nos conduce hasta el Mirador de la Pena, un balcón abierto al norte que ofrece panorámicas infinitas y espectaculares, donde la vastedad del paisaje invita a detenerse, respirar y disfrutar de la inmensidad de la naturaleza.
... Mirador de la Pena
La ruta comienza en el pequeño núcleo de Vilaverd y se adentra en la solitaria carretera que, desde La Riba, atraviesa el corazón de las Montañas de Prades, pasando por la aldea de La Bartra. Desde allí, un camino olvidado y salvaje nos conduce hasta el Mirador de la Pena, un balcón abierto al norte que ofrece panorámicas infinitas y espectaculares, donde la vastedad del paisaje invita a detenerse, respirar y disfrutar de la inmensidad de la naturaleza.
Desde la iglesia parroquial del pueblo, descendemos a la Llera del Francolí y seguimos el curso del río aguas abajo, en dirección al desfiladero que se abre entre dos líneas de acantilados hacia la Plana del Camp de Tarragona. Primero por pista y luego por un sendero, en algún tramo hay que poner pie a tierra, hasta llegar a La Riba sin apenas tocar la carretera.
La Riba es un pueblo del Alt Camp estrechamente vinculado al río Francolí. Sus aguas favorecieron, desde el siglo XVIII, el desarrollo de una importante industria papelera que marcó la vida económica y social del municipio. Hoy aún se conservan fábricas, canales y molinos que relatan este pasado industrial y forman parte del patrimonio y la identidad del pueblo.
Seguimos el descenso del río Brugent por carretera hasta El Pinetell, un recorrido rodeado de bosques, pozas, acantilados y grandes bloques graníticos a lo largo de la llera. Durante el trayecto se pueden observar antiguos molinos, testigos de la actividad industrial del río, entre los cuales destaca especialmente el Molino de Figuerola. Este molino es un recuerdo vivo del pasado industrial de la zona. Activo entre los siglos XVIII y XIX, funcionó primero como molino papelero, aprovechando la fuerza del agua, y más tarde como central eléctrica, suministrando luz a las poblaciones cercanas. Hoy, sus restos rodeados de vegetación evocan la importancia de la industria papelera y energética en la historia del territorio.
Desde El Pinetell, pequeño pueblo que respira calma en un plano en las laderas de la montaña de Prades, seguimos por carretera hasta encontrar la pista cementada que conduce a la aldea de La Bartra. Desde allí, un camino cerrado al tráfico motorizado nos adentra en el corazón del Barranc del Pirro, rodeado de un denso bosque dominado por encinas y coronado por acantilados, tan característicos de las Montañas de Prades. El trayecto, solitario y exigente, despierta una intensa sensación de salvajismo, que solo la constancia permite superar hasta llegar al Coll de la Mola.
En el collado, nos dirigimos hacia Rojals por una pista ancha, que dejamos al encontrar el desvío que conduce a La Pena. Pedaleamos por una amplia cresta formada por llanuras que descienden suavemente hacia el este, donde antiguamente se explotaban tierras agrícolas, aún visibles en forma de bancales. Hoy, estas tierras se han convertido en bucólicos prados de alta montaña y pinares que se extienden hasta el horizonte, creando un paisaje sereno y majestuoso que invita a contemplar la naturaleza, respirar profundamente y disfrutar de la montaña en todo su esplendor.
En el extremo norte, pasado el Coll de la Creu de l’Ardit, dejamos la pista principal que baja hacia Poblet y descendemos suavemente hacia el este hasta encontrar el sendero que conduce al Mirador de la Pena. Desde este punto escarpado se abre una gran panorámica de la plana de la Conca de Barberà, con los pequeños pueblos que la salpican, entre ellos el monasterio de Poblet, y los suaves relieves que la rodean. La vista se extiende más allá y, si el día es claro, alcanza las tierras del Segrià y los relieves de los Pirineos nevados. Un espectáculo visual de primer nivel que invita a detenerse, respirar y disfrutar de la vastedad y la belleza del paisaje.
Regresamos a la pista que recorre la cresta, con panorámicas del Comaverd y de Montserrat. Pronto, la ruta se desvía a la derecha hacia un punto de agua, desde donde continuamos por un bonito sendero que desciende por el lado derecho del Barranc de la Pasquala hasta desembocar junto al mas ruinoso que le da nombre. La pista que encontramos nos saca del barranco y nos lleva hasta las vistas de Montblanc. El camino continúa por senderos teñidos de un rojo intenso, característico de los materiales de la zona, hasta conectar con otro sendero que nos acompaña hasta las afueras del punto de salida, donde finaliza el recorrido por la carretera de acceso a Vilaverd.
Noviembre de 2024
CENTROS DE INTERÉS
Sant Nicolau de la Riba. Molino de Figuerola.
ALOJAMIENTOS / RESTAURANTES
Bar piscina de Blancafort. Raval del Portell, 3. Teléfono 676248988