Conca de Barberà CBA 013_Blancafort

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Espais d'Interès Natural de les Muntanyes de Prades.

Blancafort — L’Espluga de Francolí — Poblet — Coll de Ventanals — Montblanc — Blancafort
Mapes Comarcals de Catalunya. Conca de Barberà. 1:50.000. Institut Cartogràfic de Catalunya (ICC).
http://srv.icgc.cat/vissir3/

Resumen

Distancia:47 km
Desnivel:980 m
Tiempo:4 h 30 min
Dificultad:media-difícil

Monasterio de Poblet, el rudo Barranc de la Vall y Montblanc

Ruta que se adentra hacia el corazón de las Montañas de Prades desde el monumental Monasterio de Poblet, una monumental joya arquitectónica cisterciense donde reposan los soberanos de la Corona de Aragón y a la vuelta, por el salvaje valle de Llort, habitado desde la prehistoria, pasamos por Montblanc, villa histórica con el recinto amurallado mejor conservado de Cataluña.

Dejamos Blancafort rodando hac...
Monasterio de Poblet, el rudo Barranc de la Vall y Montblanc

Ruta que se adentra hacia el corazón de las Montañas de Prades desde el monumental Monasterio de Poblet, una monumental joya arquitectónica cisterciense donde reposan los soberanos de la Corona de Aragón y a la vuelta, por el salvaje valle de Llort, habitado desde la prehistoria, pasamos por Montblanc, villa histórica con el recinto amurallado mejor conservado de Cataluña.

Dejamos Blancafort rodando hacia poniente. Atrás el crepúsculo matinal realza la silueta de gran volumetría de la iglesia sobre el resto de edificios del conjunto del núcleo y del paisaje de los alrededores. Las primeras luces del día proyectan las sombras lineales de las cepas alineadas en perfectas hiladas. En el horizonte, los contornos de les Muntanyes de Prades se definen más claros a medida que la luz solar llega. Vamos hacia la cordillera alternando zones boscosas y campos que se preparan para afrontar el invierno. Pronto llegamos al primer objetivo del trayecto, Espluga de Francolí, enlazando caminos diversos, entre ellos la Ruta del Cister, conocido proyecto turístico que enlaza los tres monasterios cistercienses existentes en el país: el de Santa María de Vallbona al Urgell, el de Poblet en la Conca de Barberà y el de Santes Creus en el Alt Camp.

El nombre de la Espluga de Francolí proviene del latín spelunca (cueva), palabra con la que ya era conocida en el siglo XI, en referencia a las numerosas grutas y cavidades de los alrededores de la villa habitadas desde el paleolítico, entre ellas la cueva de la Font Major, por donde discurre bajo tierra el río Francolí. Atravesamos el núcleo por la larga calle Mayor. Algunos rótulos de tienda colgados desde hace años nos recuerdan uno de los productos típicos del pueblo, los carquiñoles. Un póster deslucido nos recuerda también que la villa recibió el 25 de febrero de 1923, invitado por Josep Puig i Cadafalch, al padre de la Teoría de la Relatividad, Albert Einstein. Acompañado de los científicos catalanes más prestigiosos de la época hicieron parada y almuerzo en la Fonda Ibérica antes de visitar el Real Monasterio de Poblet, fundado en 1150, cuya historia ha estado estrechamente vinculada a la del resto de Cataluña.

De la villa marchamos hacia esta joya cisterciense dando un rodeo por el margen izquierdo del río Sec. La llegada es emocionante. Pasado el monumento de Sant Bernart, nos reciben unos espléndidos campos de viñedos teñidos de ocres y rojos, colores intensificados por la luz directa del astro rey. Detrás de este baño de otoño el monumental conjunto monástico descansa a los pies de las montañas de Prades. La experiencia sube de volumen durante la visita. Temprano por la mañana, entre semana, sin turistas y completamente solo, convierte el viaje por las interioridades del recinto en una vivencia casi monástica: sentir la música evocadora y el ritmo constante del agua que cae de los inyectores de la fuente en el centro de un claustro maravilloso; imaginar el trajín de los monjes moviéndose por la enorme cocina donde preparaban las comidas o mientras comían comunitariamente en el Refectorio en dos filas enfrentadas, presididos por el abad, y comiendo en silencio escuchando una lectura espiritual; oír en la piel el silencio sepulcral que rodea al Panteón Real donde reposan los soberanos de la Corona de Aragón; maravillarse ante la majestuosidad y belleza del templo abacial… Realmente sobrecogedor. Como decía Josep Pla en su Guía de Cataluña: “Poblet es un mundo. Producto de los siglos, posee una gran diversidad de construcciones, y todos los variados órdenes desarrollados en Cataluña desde la restauración cristiana se manifiestan entre sus murallas”.

Iniciamos el tramo más interesante de la ruta a nivel ciclo-turístico. Nos adentramos en el corazón de un valle de laderas con una densa masa forestal dominada por las encinas y coronada por una línea de riscales características de la orografía de les Muntanyes de Prades. Una pista se estira y serpentea facilitando una cómoda ascensión a Coll de Ventanals. Por el camino encontramos una singular formación geológica bautizada como Roca dels Frares o Roca Tallada por su morfología. La imaginación ha recreado leyendas en torno a esta escultura esculpida por la naturaleza. Desde el mismo lugar disfrutamos de una magnífica panorámica que abarca toda la depresión de la Conca de Barberà y los relieves que la cierran como el Montclar o las sierras del Tallat coronadas por gran cantidad de molinos de viento. Más allá se intuyen las llanuras de las Tierras de Lleida y, mas allá del horizonte, los Pre-pirineos, desde el Montsec a la Sierra de Ensija, y buena parte de las cimas nevadas del Pirineo catalán y aragonés.

En Coll de Ventanals comienza un descenso realmente fascinante. De unos bosques húmedos que chorrean agua como lo corroboran diversas fuentes que encontramos pasamos a un paisaje brutalmente agreste formado por un angosto y profundo barranco coronado de quebrados riscales y grandes bloques de piedra que descansan a los pies de las mismas. A pesar del ambiente salvaje que desprende este entorno el valle ha estado poblado desde la prehistoria como demuestran las pinturas rupestres del Abric del Portell de les Lletres, la Balma del Mas d’en Llort o la de Mas d'en Ramon d'en Bessó. A las vistas de la salida del barranco se encuentran los restos del Mas d'en Soler que parece en proceso de restauración y donde podemos observar unas tinas que probablemente servían para almacenar vino. También es curioso los restos del suelo y fregadero de piedra de lo que era la zona de la cocina.

El descenso termina en Montblanc a donde accedemos por el Portal de Sant Marçal, una de las cuatro entradas al recinto amurallado mejor conservado de Cataluña. Dejamos este relevante sitio histórico por el Portal de Sant Antoni. Sin atravesar el Pont Vell, una bella muestra de puente románico de cuatro ojos, continuamos por el margen derecho del Francolí y navegamos por la llanura enlazando caminos diversos. Detrás de nosotros quedan las Muntanyes de Prades que al contraluz dibujan una bella postal que nos acompaña hasta el punto de salida.

Noviembre de 2024

CENTROS DE INTERÉS
Sant Miquel de l’Espluga de Francolí. Monument de Sant Bernat. Monestir de Poblet. Màs d’en Soler. Muralles de Montblanc. Pont Vell de Montblanc.

ALOJAMIENTOS / RESTAURANTES
Bar piscina de Blancafort. Raval del Portell, 3. Teléfono. 676248988