Segrià SGR 005_la Granja d’Escarp

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Aiguabarreig Segre – Cinca. Secans del Segrià i Utxesa. Erms d’Aitona. Tossals de Montmaneu

la Granja d’Escarp — Maials — Montmaneu — la Granja d’Escarp
Mapes Comarcals de Catalunya. Segrià. 1:50.000. Institut Cartogràfic de Catalunya (ICC).
srv.icgc.cat/vissir3/

Resumen

Distancia:50 km
Desnivel:740 m
Tiempo:4 h 0 min
Dificultad:media-difícil

Ruta de contacto

SGR 001_Aitona

Montmaneu, el Everest del Segrià

La ruta asciende describiendo una larga curva hasta la punta de Montmaneu que, aunque no es el punto más elevado del Segrià, es el que presenta la forma más evidente de pico y también el más visible desde casi cualquier punto de la comarca. Esta singularidad se debe a que es un monte aislado, rodeado de un terreno relativamente llano.

Dejamos atrás La Granja d?Escarp y nos dirigimos hacia el Segre, justo antes de que se encuentre ...
Montmaneu, el Everest del Segrià

La ruta asciende describiendo una larga curva hasta la punta de Montmaneu que, aunque no es el punto más elevado del Segrià, es el que presenta la forma más evidente de pico y también el más visible desde casi cualquier punto de la comarca. Esta singularidad se debe a que es un monte aislado, rodeado de un terreno relativamente llano.

Dejamos atrás La Granja d’Escarp y nos dirigimos hacia el Segre, justo antes de que se encuentre con el Cinca. Pedaleamos río arriba, mientras en el horizonte se perfilan los cerros pelados de Huesca, de líneas planas y austeras. El Segre desciende impetuoso, cargado de agua, y acompaña cada pedalada con su murmullo constante. A lo largo de la ribera, el paisaje se llena de vida: viejos chopos desnudos acogen nidos estacionales de cigüeñas, mientras otros parecen ocupados de manera permanente.

Dejamos atrás el Segre y nos adentramos en un barranco por el que desagua la central hidroeléctrica de Seròs, que aprovecha el agua del canal del mismo nombre. Este canal recoge las aguas del Segre en la ciudad de Lleida y alimenta diversos embalses a lo largo de su recorrido. Hoy, estos embalses, completamente naturalizados, se han convertido en auténticos oasis de calma, refugio para numerosas especies animales y vegetales. Entre todos ellos, uno de los más conocidos es el de Utxesa, un espacio donde la naturaleza y la tranquilidad dominan el paisaje.

Al llegar al pequeño pantano del Curt, giramos hacia el sur. Junto al camino, grandes extensiones de frutales comienzan a despertar con la primavera: los almendros ya lucen su flor blanca, mientras los melocotoneros y otros árboles aún duermen, prometiendo una explosión de color que teñirá el paisaje como un lienzo vivo.

Dejamos momentáneamente la ruta para ascender hasta el cerro donde se alza el despoblado de Adà. Allí encontramos los vestigios de una antigua fortaleza árabe, el gran arco apuntado de un edificio posterior hoy desaparecido y la pequeña capilla románica de Sant Marc, resistiendo el paso del tiempo.

Desde este promontorio privilegiado, la mirada se pierde en la lejanía: se dibujan los relieves del Pirineo y del Prepirineo, todavía con cumbres nevadas, aunque ligeramente difuminadas por la calima. Es uno de esos lugares donde merece la pena detener la pedalada, respirar hondo y dejar que el paisaje hable.

A partir de aquí, el paisaje se transforma. Los frutales dejan paso a los campos de cereal y los relieves ondulados se cubren de la vegetación característica de la garriga, salpicada de olivos y almendros que dibujan un mosaico austero y armónico.

Llegamos a Maials, el principal núcleo de población de la zona. El pueblo conserva numerosos vestigios de su pasado medieval, cuando la villa estaba amurallada, y se alza en él una imponente iglesia del siglo XVIII, conocida popularmente por su majestuosidad como la Catedral de Les Garrigues.

Dejamos Maials atrás y tomamos un tramo de carretera. Pronto divisamos la imponente silueta de la punta de Montmaneu, que se eleva majestuosa en el horizonte. Nos acercamos atravesando un paisaje que alterna cultivos de secano con frutales, en un mosaico agrícola típico de la zona. Por el camino también podemos contemplar alguna barraca de bóveda de piedra seca y los muros que abancalan los campos.

Un último esfuerzo nos deja a los pies de la cima, de laderas abruptas y tierra rojiza. Desde aquí se alcanza en solo diez minutos a pie. El ascenso merece la pena: desde lo alto se abren amplias panorámicas que invitan a entretenerse adivinando la orografía y los pueblos del entorno. Las vistas abarcan buena parte de la Depresión Central y los Pirineos, e incluso permiten seguir la línea imaginaria por donde discurre el Ebro cuando inicia su último esfuerzo, abriéndose paso entre montañas camino del mar.

Iniciamos el descenso hacia el final de la ruta. Avanzamos por una llanura que aún nos regala bellas imágenes antes de descender bruscamente hasta el punto final. Un itinerario precioso para cerrar la ruta, lleno de magia y con el encanto de los paisajes que perduran en la memoria.

Febrero de 2026

Ruta realizada en bicicleta gravel.

CENTROS DE INTERÉS
Arco de Adà. Sant Marc de Adà. Iglesia de Santa María o de la Asunción de Maials

ALOJAMIENTO / RESTAURANTES
Bar La Terrassa de La Granja d’Escarp · Tel. 973 04 93 14