Conca de Barberà CBA 014_Montblanc
Espais d'Interès Natural de les Muntanyes de Prades. Reserva Natural del Barranc de la Trinitat
Montblanc — Rojalons — Rojals — Coll de la Creu de l’Ardit — Mirador de la Pena — Coll de la Bena — Coll de Passa-serres — Montblanc
Mapes Comarcals de Catalunya. Conca de Barberà. 1:50.000. Institut Cartogràfic de Catalunya (ICC).
http://srv.icgc.cat/vissir3/
Resumen
Distancia:31 km
Desnivel:1050 m
Tiempo:3 h 30 min
Dificultad:media-difícil
Ruta de contacto
El Mirador de la Pena
Esta ruta recorre los contrafuertes meridionales de las Montañas de Prades y nos lleva hasta el pueblo de Rojals, situado a casi 1.000 metros de altitud. El recorrido permite descubrir la singularidad de este macizo solitario y agreste. El camino de regreso pasa por el fabuloso Mirador de la Pena, un auténtico balcón sobre la depresión de la Conca de Barberà, desde donde, en días claros, se pueden contemplar los relieves que la rodean y, en el horizonte, l... El Mirador de la Pena
Esta ruta recorre los contrafuertes meridionales de las Montañas de Prades y nos lleva hasta el pueblo de Rojals, situado a casi 1.000 metros de altitud. El recorrido permite descubrir la singularidad de este macizo solitario y agreste. El camino de regreso pasa por el fabuloso Mirador de la Pena, un auténtico balcón sobre la depresión de la Conca de Barberà, desde donde, en días claros, se pueden contemplar los relieves que la rodean y, en el horizonte, los picos nevados del Pirineo.
Partimos de Montblanc por uno de sus portales y nos dirigimos hacia el sur, por caminos que transitan a los pies de las Montañas de Prades. Nos adentramos en la salida del Barranc de la Vall hasta enlazar con la tranquila carretera que, haciendo lazadas, sube hasta Rojals. A medida que ganamos altura, disfrutamos del paisaje que, de vez en cuando, el bosque nos permite entrever.
Cuando la carretera se aplana, nos desviamos para visitar Rojalons, un pequeño núcleo soleado y casi deshabitado. De regreso, dejamos la carretera a las vistas de Rojalons y tomamos una pista que rodea por el sur el Tossal de les Venes, donde se encuentra la bonita vía ferrata de les Venes de Rojalons, que nos conduce hasta la entrada del pueblo.
Al llegar, nos recibe la iglesia de Sant Salvador de Rojals, situada sobre un cerro dominando el angosto barranco de la Vall. Es un templo de origen románico, construido a finales del siglo XII, aunque fue modificado en el siglo XVIII. De la obra original se conserva la nave, cubierta con bóveda de cañón apuntada, y el ábside semicircular. En 1789 se añadieron las capillas laterales, el coro, el campanario y la portada principal.
Desde Rojals, continuamos por una buena pista hasta encontrar el desvío que lleva al Mirador de la Pena, muy cerca del coll de la Mola. El recorrido avanza por un amplio crestal formado por suaves llanuras que descienden hacia el este. Antiguamente, estas tierras eran cultivadas —todavía se conservan los antiguos bancales—, pero hoy acogen prados de alta montaña y extensos pinares. Es un trayecto sereno y hermoso, que invita a pedalear pausadamente mientras el alma se relaja. Subimos hasta el Tossal del Ras, un mirador excepcional del territorio, si tenéis suerte y podéis subir a la torre de vigilancia de incendios.
En el extremo norte, pasado el coll de la Creu de l’Ardit, dejamos la pista principal que baja a Poblet y nos desviamos hacia el este hasta encontrar el sendero que conduce al Mirador de la Pena. Desde este magnífico balcón, se puede contemplar la Conca de Barberà, los pueblos que se asientan en ella y, en especial, el monasterio de Poblet. Si el día es claro, la vista se extiende hasta los Prepirineos y los imponentes picos nevados del Pirineo.
Tras la visita al mirador, regresamos a la pista principal. Cuando termina, tomamos un sendero técnico y bonito que desciende hasta la pista procedente de la Casa Forestal de la Pena. La cruzamos y continuamos por un camino poco transitado que recorre el lomo de una cresta hasta el coll de la Bena. Desde aquí iniciamos el descenso por el Barranc de la Trinitat, un espacio natural protegido, solitario y frondoso, lleno de fuentes.
El camino desemboca en la ermita de la Santísima Trinidad, situada en el corazón del valle. Este edificio religioso, de estilo sencillo pero armonioso, combina elementos góticos y barrocos, y tiene gran significación para los habitantes de Tarragona.
Desde la ermita, una pista rural asfaltada nos conduce fuera del valle, donde enlazamos con un camino que nos lleva directamente al punto de salida, Montblanc.
Noviembre de 2024
CENTROS DE INTERÉS
Sant Salvador de Rojals. Ermita de la Santísima Trinidad
ALOJAMIENTOS / RESTAURANTES
https://www.montblancmedieval.cat/
Esta ruta recorre los contrafuertes meridionales de las Montañas de Prades y nos lleva hasta el pueblo de Rojals, situado a casi 1.000 metros de altitud. El recorrido permite descubrir la singularidad de este macizo solitario y agreste. El camino de regreso pasa por el fabuloso Mirador de la Pena, un auténtico balcón sobre la depresión de la Conca de Barberà, desde donde, en días claros, se pueden contemplar los relieves que la rodean y, en el horizonte, l... El Mirador de la Pena
Esta ruta recorre los contrafuertes meridionales de las Montañas de Prades y nos lleva hasta el pueblo de Rojals, situado a casi 1.000 metros de altitud. El recorrido permite descubrir la singularidad de este macizo solitario y agreste. El camino de regreso pasa por el fabuloso Mirador de la Pena, un auténtico balcón sobre la depresión de la Conca de Barberà, desde donde, en días claros, se pueden contemplar los relieves que la rodean y, en el horizonte, los picos nevados del Pirineo.
Partimos de Montblanc por uno de sus portales y nos dirigimos hacia el sur, por caminos que transitan a los pies de las Montañas de Prades. Nos adentramos en la salida del Barranc de la Vall hasta enlazar con la tranquila carretera que, haciendo lazadas, sube hasta Rojals. A medida que ganamos altura, disfrutamos del paisaje que, de vez en cuando, el bosque nos permite entrever.
Cuando la carretera se aplana, nos desviamos para visitar Rojalons, un pequeño núcleo soleado y casi deshabitado. De regreso, dejamos la carretera a las vistas de Rojalons y tomamos una pista que rodea por el sur el Tossal de les Venes, donde se encuentra la bonita vía ferrata de les Venes de Rojalons, que nos conduce hasta la entrada del pueblo.
Al llegar, nos recibe la iglesia de Sant Salvador de Rojals, situada sobre un cerro dominando el angosto barranco de la Vall. Es un templo de origen románico, construido a finales del siglo XII, aunque fue modificado en el siglo XVIII. De la obra original se conserva la nave, cubierta con bóveda de cañón apuntada, y el ábside semicircular. En 1789 se añadieron las capillas laterales, el coro, el campanario y la portada principal.
Desde Rojals, continuamos por una buena pista hasta encontrar el desvío que lleva al Mirador de la Pena, muy cerca del coll de la Mola. El recorrido avanza por un amplio crestal formado por suaves llanuras que descienden hacia el este. Antiguamente, estas tierras eran cultivadas —todavía se conservan los antiguos bancales—, pero hoy acogen prados de alta montaña y extensos pinares. Es un trayecto sereno y hermoso, que invita a pedalear pausadamente mientras el alma se relaja. Subimos hasta el Tossal del Ras, un mirador excepcional del territorio, si tenéis suerte y podéis subir a la torre de vigilancia de incendios.
En el extremo norte, pasado el coll de la Creu de l’Ardit, dejamos la pista principal que baja a Poblet y nos desviamos hacia el este hasta encontrar el sendero que conduce al Mirador de la Pena. Desde este magnífico balcón, se puede contemplar la Conca de Barberà, los pueblos que se asientan en ella y, en especial, el monasterio de Poblet. Si el día es claro, la vista se extiende hasta los Prepirineos y los imponentes picos nevados del Pirineo.
Tras la visita al mirador, regresamos a la pista principal. Cuando termina, tomamos un sendero técnico y bonito que desciende hasta la pista procedente de la Casa Forestal de la Pena. La cruzamos y continuamos por un camino poco transitado que recorre el lomo de una cresta hasta el coll de la Bena. Desde aquí iniciamos el descenso por el Barranc de la Trinitat, un espacio natural protegido, solitario y frondoso, lleno de fuentes.
El camino desemboca en la ermita de la Santísima Trinidad, situada en el corazón del valle. Este edificio religioso, de estilo sencillo pero armonioso, combina elementos góticos y barrocos, y tiene gran significación para los habitantes de Tarragona.
Desde la ermita, una pista rural asfaltada nos conduce fuera del valle, donde enlazamos con un camino que nos lleva directamente al punto de salida, Montblanc.
Noviembre de 2024
CENTROS DE INTERÉS
Sant Salvador de Rojals. Ermita de la Santísima Trinidad
ALOJAMIENTOS / RESTAURANTES
https://www.montblancmedieval.cat/