Vallès Oriental VOR 025_Granollers
Parc Natural de la Serralada Litoral. Turó de Céllecs. Plana del Vallès
Granollers — Vilanova del Vallès — Vallromanes — Coll de la Creu d’en Boquet — Collada de la Roca d’en Toni — Poblat Ibèric de Cellecs — Coll de Sant Bartomeu — La Roca del Vallès — Granollers
Mapes Comarcals de Catalunya. Vallès Oriental 1:50.000. Institut Cartogràfic de Catalunya (ICC).
http://srv.icgc.cat/vissir3/
Resumen
Distancia:36 km
Desnivel:900 m
Tiempo:3 h 30 min
Dificultad:media
Poblado ibérico de Céllecs y otros lugares ancestrales de la Serralada Litoral
Esta ruta nos descubre un fragmento de los primeros pobladores del Parque de la Serralada Litoral, una sierra habitada desde los inicios de la historia, como lo atestiguan los numerosos restos de monumentos funerarios y poblados fortificados que esconden sus bosques. El objetivo principal es el poblado ibérico de Céllecs, uno de los núcleos de la extensa red de asentamientos del territorio laietà. Pe... Poblado ibérico de Céllecs y otros lugares ancestrales de la Serralada Litoral
Esta ruta nos descubre un fragmento de los primeros pobladores del Parque de la Serralada Litoral, una sierra habitada desde los inicios de la historia, como lo atestiguan los numerosos restos de monumentos funerarios y poblados fortificados que esconden sus bosques. El objetivo principal es el poblado ibérico de Céllecs, uno de los núcleos de la extensa red de asentamientos del territorio laietà. Pero la ruta también permite explorar otros vestigios del pasado: los dólmenes de Can Boquet y Can Planes, la misteriosa Cueva de la Granota y la Necrópolis medieval de Can Boquet.
Comenzamos la ruta en la icónica Porxada, concebida como lonja de grano y situada en el corazón del casco histórico, justo frente al ayuntamiento. Desde aquí, buscamos el camino de Santa Quitèria, al otro lado de la estación, avanzando en paralelo a las vías. Una vez cruzada la ronda, el espacio urbano deja paso al mundo rural.
Recorremos el lomo de la Serra de Llevant y, hacia poniente, entre la espesa masa de nubes, aparece el Turó de Céllecs, uno de los objetivos de la ruta. Cruzamos la autopista y pedaleamos junto al Centro Penitenciario de Quatre Camins. Tras pasar la vía férrea, subimos por un bonito sendero que nos eleva hacia un cerro, permitiéndonos atravesar hacia la llanura regada por el Mogent.
Llegamos a Vilanova del Vallès, pedaleando junto a la riera del Mogent. Cruzamos el núcleo en dirección sur para buscar la entrada al valle de l’Ardenya, que comenzamos a recorrer justo pasado el Pitch&Path de Vallromanes y la histórica masía de Can Maimó. Subimos cómodamente por el valle por donde pasaba el antiguo Camino Real de Sant Genís de Vilassar a Granollers, atravesando el collado de Can Boquet hasta llegar a la collada de la Creu d’En Boquet.
Aunque podríamos seguir directamente hacia la Roca d’en Toni o el Dolmen de Can Boquet, hacemos un pequeño desvío para visitar la Cueva de la Granota, un abrigo natural formado por una serie de grandes bolas graníticas amontonadas. El conjunto crea dos cámaras a diferentes niveles y fue utilizado como lugar de inhumación colectiva durante el neolítico. Visto desde el camino, tiene cierto parecido con una rana: la bola superior sería el cuerpo y las piedras que la sostienen, las patas. A continuación, subimos por un bosque donde conviven grandes bloques graníticos y pinos piñoneros, conferiendo al paisaje un aura mágica. Un momento realmente encantador.
Llegamos a las Planes d’en Boquet, un lugar que ha acogido presencia humana durante más de 5.000 años y que fue punto de encuentro de diversas culturas que han modelado el territorio. Punto clave de paso entre la vertiente del Maresme y el Vallès, ofrece vistas dominantes sobre el paisaje y zonas planas ideales para el cultivo. Can Boquet se convierte, así, en un punto esencial para interpretar nuestro pasado, con testimonios como el dolmen y la necrópolis medieval del Turó d’en Rumpons.
El dolmen d’en Boquet, también conocido como la Roca d’en Toni, es el monumento megalítico más destacado del Maresme. Con unos 4.000 años de antigüedad, era un lugar funerario donde los muertos se enterraban acompañados de sus pertenencias, como armas y joyas. Su estructura consiste en un corredor que da acceso a una cámara final cubierta por una única losa enorme. Todo el conjunto estaba enterrado bajo tierra, y solo la entrada del pasillo era visible.
Muy cerca, en el Turó d’en Rumpons, se conserva una necrópolis medieval. Solo hay que subir unos 50 metros por un sendero bien marcado que sale del aparcamiento del dolmen, hasta unos cipreses bajo los cuales descansan siete tumbas de la Alta Edad Media. Rectangulares y tipo cista, fueron excavadas en sauló y construidas con losas de granito, dejando testimonio de siglos de vida y memoria en el territorio.
Continuamos por la cresta hasta topar con el desvío hacia Cal Camat Vell y, justo pasada la casa, encontramos el menhir de Can Camat, plantado sobre el margen izquierdo de la pista y medio escondido entre la maleza. Desde este punto, sobrevolamos las laderas que confluyen en el pueblo de Òrrius, que aparece a nuestros pies, mientras nos dirigimos al Turó Rodo, coronado por una antena. Hacemos una pequeña vuelta para tomar el camino que sube.
Después, seguimos por la cresta hasta el sendero que se eleva hacia el Poblado Ibérico de Céllecs, que corona el cerro del que toma su nombre. Con una superficie aproximada de 4 hectáreas, era uno de los asentamientos más importantes del Vallès Oriental, formando parte de una red estratégica de poblados situados en los cerros del territorio laietà para controlar recursos y rutas comerciales. Desde aquí se podían vigilar otros poblados como los del Turó de les Maleses, Castellruf, Turó de Sant Miquel, Turó del Vent, Burriac e incluso Montjuïc.
Aunque aún queda mucho por excavar, si nos adentramos en el bosque podemos recorrer toda la muralla que cerraba el poblado y descubrir elementos dispersos de estancias y silos, testimonios silenciosos de la vida cotidiana de aquellos antiguos habitantes.
Deshacemos el camino hasta la pista e iniciamos el descenso. A pocos metros, encontramos el Mirador de Céllecs, un punto privilegiado para contemplar la llanura del Vallès y los relieves que la rodean en un día despejado — hoy, sin embargo, el cielo está cubierto y las vistas se difuminan entre la niebla.
Llegamos a Sant Bartomeu de Cabanyes, una iglesia románica de las más antiguas de la zona, documentada desde el año 1191. Estrategicamente situada en medio del camino que comunicaba las comarcas del Vallès y del Maresme, conserva su encanto austero y silencioso.
Continuamos descendiendo hasta el Coll de Sant Bartomeu. Al otro lado de la carretera subimos por encima de la Pedrera de Pedra Blava, una gran cicatriz en el paisaje que recuerda el uso humano del territorio. A continuación, volvemos a perder altura por caminos que nos llevan a La Roca del Vallès, donde el recorrido nos ofrece nuevos puntos de interés: la Pedra de l’Escorpí, la Pedra Foradada y el Dolmen de Can Planes.
En La Roca del Vallès tomamos un camino que comienza en la plaza de la iglesia de Sant Sadurní y se adentra hacia el norte, remontando la partida de las Valls hasta llevarnos de nuevo a Granollers.
Febrero de 2025
CENTROS DE INTERÉS
Can Maimó. Roca de la Granota. Cova d’en Pau. Roca d’en Toni. Necrópolis medieval de Can Boquet. Poblado Ibérico de Céllecs. Sant Bartomeu de Cabanyes. Pedra Foradada de Can Planes. Pedra de l’Escorpí. Dolmen de Can Planes. Sant Sadurní de La Roca del Vallès
ALOJAMIENTOS / RESTAURANTES
https://www.visitgranollers.com/ca/
Esta ruta nos descubre un fragmento de los primeros pobladores del Parque de la Serralada Litoral, una sierra habitada desde los inicios de la historia, como lo atestiguan los numerosos restos de monumentos funerarios y poblados fortificados que esconden sus bosques. El objetivo principal es el poblado ibérico de Céllecs, uno de los núcleos de la extensa red de asentamientos del territorio laietà. Pe... Poblado ibérico de Céllecs y otros lugares ancestrales de la Serralada Litoral
Esta ruta nos descubre un fragmento de los primeros pobladores del Parque de la Serralada Litoral, una sierra habitada desde los inicios de la historia, como lo atestiguan los numerosos restos de monumentos funerarios y poblados fortificados que esconden sus bosques. El objetivo principal es el poblado ibérico de Céllecs, uno de los núcleos de la extensa red de asentamientos del territorio laietà. Pero la ruta también permite explorar otros vestigios del pasado: los dólmenes de Can Boquet y Can Planes, la misteriosa Cueva de la Granota y la Necrópolis medieval de Can Boquet.
Comenzamos la ruta en la icónica Porxada, concebida como lonja de grano y situada en el corazón del casco histórico, justo frente al ayuntamiento. Desde aquí, buscamos el camino de Santa Quitèria, al otro lado de la estación, avanzando en paralelo a las vías. Una vez cruzada la ronda, el espacio urbano deja paso al mundo rural.
Recorremos el lomo de la Serra de Llevant y, hacia poniente, entre la espesa masa de nubes, aparece el Turó de Céllecs, uno de los objetivos de la ruta. Cruzamos la autopista y pedaleamos junto al Centro Penitenciario de Quatre Camins. Tras pasar la vía férrea, subimos por un bonito sendero que nos eleva hacia un cerro, permitiéndonos atravesar hacia la llanura regada por el Mogent.
Llegamos a Vilanova del Vallès, pedaleando junto a la riera del Mogent. Cruzamos el núcleo en dirección sur para buscar la entrada al valle de l’Ardenya, que comenzamos a recorrer justo pasado el Pitch&Path de Vallromanes y la histórica masía de Can Maimó. Subimos cómodamente por el valle por donde pasaba el antiguo Camino Real de Sant Genís de Vilassar a Granollers, atravesando el collado de Can Boquet hasta llegar a la collada de la Creu d’En Boquet.
Aunque podríamos seguir directamente hacia la Roca d’en Toni o el Dolmen de Can Boquet, hacemos un pequeño desvío para visitar la Cueva de la Granota, un abrigo natural formado por una serie de grandes bolas graníticas amontonadas. El conjunto crea dos cámaras a diferentes niveles y fue utilizado como lugar de inhumación colectiva durante el neolítico. Visto desde el camino, tiene cierto parecido con una rana: la bola superior sería el cuerpo y las piedras que la sostienen, las patas. A continuación, subimos por un bosque donde conviven grandes bloques graníticos y pinos piñoneros, conferiendo al paisaje un aura mágica. Un momento realmente encantador.
Llegamos a las Planes d’en Boquet, un lugar que ha acogido presencia humana durante más de 5.000 años y que fue punto de encuentro de diversas culturas que han modelado el territorio. Punto clave de paso entre la vertiente del Maresme y el Vallès, ofrece vistas dominantes sobre el paisaje y zonas planas ideales para el cultivo. Can Boquet se convierte, así, en un punto esencial para interpretar nuestro pasado, con testimonios como el dolmen y la necrópolis medieval del Turó d’en Rumpons.
El dolmen d’en Boquet, también conocido como la Roca d’en Toni, es el monumento megalítico más destacado del Maresme. Con unos 4.000 años de antigüedad, era un lugar funerario donde los muertos se enterraban acompañados de sus pertenencias, como armas y joyas. Su estructura consiste en un corredor que da acceso a una cámara final cubierta por una única losa enorme. Todo el conjunto estaba enterrado bajo tierra, y solo la entrada del pasillo era visible.
Muy cerca, en el Turó d’en Rumpons, se conserva una necrópolis medieval. Solo hay que subir unos 50 metros por un sendero bien marcado que sale del aparcamiento del dolmen, hasta unos cipreses bajo los cuales descansan siete tumbas de la Alta Edad Media. Rectangulares y tipo cista, fueron excavadas en sauló y construidas con losas de granito, dejando testimonio de siglos de vida y memoria en el territorio.
Continuamos por la cresta hasta topar con el desvío hacia Cal Camat Vell y, justo pasada la casa, encontramos el menhir de Can Camat, plantado sobre el margen izquierdo de la pista y medio escondido entre la maleza. Desde este punto, sobrevolamos las laderas que confluyen en el pueblo de Òrrius, que aparece a nuestros pies, mientras nos dirigimos al Turó Rodo, coronado por una antena. Hacemos una pequeña vuelta para tomar el camino que sube.
Después, seguimos por la cresta hasta el sendero que se eleva hacia el Poblado Ibérico de Céllecs, que corona el cerro del que toma su nombre. Con una superficie aproximada de 4 hectáreas, era uno de los asentamientos más importantes del Vallès Oriental, formando parte de una red estratégica de poblados situados en los cerros del territorio laietà para controlar recursos y rutas comerciales. Desde aquí se podían vigilar otros poblados como los del Turó de les Maleses, Castellruf, Turó de Sant Miquel, Turó del Vent, Burriac e incluso Montjuïc.
Aunque aún queda mucho por excavar, si nos adentramos en el bosque podemos recorrer toda la muralla que cerraba el poblado y descubrir elementos dispersos de estancias y silos, testimonios silenciosos de la vida cotidiana de aquellos antiguos habitantes.
Deshacemos el camino hasta la pista e iniciamos el descenso. A pocos metros, encontramos el Mirador de Céllecs, un punto privilegiado para contemplar la llanura del Vallès y los relieves que la rodean en un día despejado — hoy, sin embargo, el cielo está cubierto y las vistas se difuminan entre la niebla.
Llegamos a Sant Bartomeu de Cabanyes, una iglesia románica de las más antiguas de la zona, documentada desde el año 1191. Estrategicamente situada en medio del camino que comunicaba las comarcas del Vallès y del Maresme, conserva su encanto austero y silencioso.
Continuamos descendiendo hasta el Coll de Sant Bartomeu. Al otro lado de la carretera subimos por encima de la Pedrera de Pedra Blava, una gran cicatriz en el paisaje que recuerda el uso humano del territorio. A continuación, volvemos a perder altura por caminos que nos llevan a La Roca del Vallès, donde el recorrido nos ofrece nuevos puntos de interés: la Pedra de l’Escorpí, la Pedra Foradada y el Dolmen de Can Planes.
En La Roca del Vallès tomamos un camino que comienza en la plaza de la iglesia de Sant Sadurní y se adentra hacia el norte, remontando la partida de las Valls hasta llevarnos de nuevo a Granollers.
Febrero de 2025
CENTROS DE INTERÉS
Can Maimó. Roca de la Granota. Cova d’en Pau. Roca d’en Toni. Necrópolis medieval de Can Boquet. Poblado Ibérico de Céllecs. Sant Bartomeu de Cabanyes. Pedra Foradada de Can Planes. Pedra de l’Escorpí. Dolmen de Can Planes. Sant Sadurní de La Roca del Vallès
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