Alt Camp ACA 009_Santes Creus

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Camp de Tarragona. Serra de Miramar. Muntanya de Cabarrà

Santes Creus — Pla de Santa Maria — Figuerola del Camp — Coll de Coloma — Cabra de Camp — Coll de Sarrià — Pont d’Armentera — Santes Creus
Mapa Comarcal de Catalunya. Alt Camp. 1:50.000. Institut Cartogràfic de Catalunya
http://www.icc.es/vissir3/

Comarcas del Camp de Tarragona

Ruta que, desde la joya cisterciense del Monasterio de Santes Creus, recorre dos comarcas del Camp de Tarragona, el Alt Camp y la Conca de Barberà, a ambos lados de la Serra de Miramar, que atravesamos por el Coll de Coloma, y retorna al punto de partida pasando por el espectacular y vertiginoso desfiladero del Palatí. Un recorrido que nos ofrece panorámicas excepcionales del Camp de Tarragona y nos descubre auténticas joyas de la piedra seca, así...
Comarcas del Camp de Tarragona

Ruta que, desde la joya cisterciense del Monasterio de Santes Creus, recorre dos comarcas del Camp de Tarragona, el Alt Camp y la Conca de Barberà, a ambos lados de la Serra de Miramar, que atravesamos por el Coll de Coloma, y retorna al punto de partida pasando por el espectacular y vertiginoso desfiladero del Palatí. Un recorrido que nos ofrece panorámicas excepcionales del Camp de Tarragona y nos descubre auténticas joyas de la piedra seca, así como uno de los monumentos más emblemáticos del románico catalán: la Iglesia de Sant Ramon del Pla de Santa Maria.

Partimos del corazón del monasterio cisterciense de Santes Creus, un lugar donde la historia se respira en cada piedra. Fundado en el siglo XII, este centro religioso y cultural acogió los sepulcros de los reyes Pedro el Grande y Jaime II, y nos cautiva hoy con su arquitectura sobria y su gran claustro medieval, perfecto para hacer una pausa antes de montar en bicicleta y recorrer los primeros caminos de la ruta. Desde aquí, el pedaleo comienza rodeado de serenidad e historia, un preludio que anuncia los paisajes y senderos que nos esperan más adelante.

Subimos a la llanura que se extiende entre el Gaià y el pueblo del Pla de Santa Maria, núcleo al que llegamos pedaleando entre campos de cultivo. A lo largo del recorrido, las piedras que bordean los caminos no son simples restos: son auténticos tesoros de piedra seca, testigos de un oficio ancestral que modeló este paisaje. La piedra seca es más que un material; es un lenguaje del territorio, una técnica con la que generaciones de campesinos separaron fincas, trazaron caminos, proporcionaron refugio con barracas monumentales y aprovecharon el agua en un entorno donde cada recurso contaba. En este tramo destacan, entre otros, la barraca de l’Auge, una construcción robusta y acogedora, donde el equilibrio y el encaje de las losas nos hablan de la armonía entre función y forma, y el cossiol d’en Soleta (s. XVIII), un depósito para capturar el agua de lluvia que muestra cómo, en este territorio de climas irregulares, cada gota era salvada y valorada.

En el Pla de Santa Maria se alza uno de los monumentos más emblemáticos del románico catalán: la Iglesia de Sant Ramon, un templo del siglo XIII con una preciosa portada escultórica y capiteles de gran valor artístico. En el interior destaca un órgano de 1876, trasladado desde Bélgica en los años ochenta y que hoy enriquece el patrimonio cultural del pueblo.

Continuamos hasta Figuerola del Camp y comenzamos a ascender hacia el Coll de Coloma, atravesando la Serra de Miramar con una subida suave que invita a marcar el ritmo de las ruedas. Cada curva del camino zigzagueante revela un nuevo fragmento de la llanura del Camp de Tarragona, que se abre ante nosotros con sus límites orográficos: los relieves del Montmell, que emergen como guardianes del territorio, el azul del mar que acaricia la costa de Tarragona y los contrafuertes que cierran al sur las Montañas de Prades.

Iniciamos el descenso hacia Cabra de Camp, rodeados de bosques frondosos que filtran la luz y crean un aura mágica a cada pedalada. El pueblo se abre ante nuestros ojos bajo el Serrat de la Voltorera, coronado por los aerogeneradores que dominan el horizonte. Continuamos la ruta remontando por un valle estrecho y repleto de viñas de la finca El Conill, con la mirada puesta en el Cogulló, un pico rocoso que nos guía hasta el coll de Sàrria, puerta que nos devuelve a la llanura del Camp de Tarragona. Al bajar del collado, dejamos a la izquierda un valle idílico, con una casa en ruinas encajada al pie de los relieves calcáreos al oeste de la Serra de Comaverd.

Sobrevolamos el aéreo y vertiginoso desfiladero del Palatí, agreste y solitario, de espíritu puramente salvaje. La ruta nos lleva hasta una urbanización, pero el paisaje sigue sorprendiendo: seguimos a ras de acantilado, donde el relieve ha modelado el curso del Torrent de Rupit, hasta llegar a Pont d’Armentera. Desde aquí continuamos por la margen izquierda del Gaià, regresando finalmente al punto de salida, con la sensación de que este pedaleo ha recorrido historia, relieve y naturaleza en una sola jornada.

Enero de 2026

CENTROS DE INTERÉS
Monasterio de Santes Creus. Barracas de piedra seca. Barraca de l’Auge. El cossiol d’en Soleta. Sant Ramon del Pla de Santa Maria. Sant Jaume de Figuerola. Santa Maria de Cabra del Camp

ALOJAMIENTOS / RESTAURANTES
Café Bar Esport. Tel. 877 23 52 15
https://www.labadiasantescreus.com/